Arquitectura rural de piedra en seco de Ademuz. Documentación, análisis y estrategias para su conservación y valorización territorial

La arquitectura rural en piedra seca constituye uno de los sistemas constructivos tradicionales más extendidos y relevantes del ámbito mediterráneo. Pese a su reconocimiento como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (UNESCO, 2018; ampliación en 2024), persisten importantes lagunas científicas en relación con su documentación sistemática, su análisis territorial y paisajístico, así como con su adecuada conservación y puesta en valor.

En la Comunidad Valenciana, y de manera particularmente significativa en el Rincón de Ademuz, estas construcciones presentan una elevada concentración, una notable diversidad tipológica y un estado de conservación desigual. Entre ellas destacan las barracas y corrales de piedra seca, elementos estrechamente vinculados a los sistemas tradicionales de explotación agrícola y ganadera, así como a la configuración histórica del paisaje rural. No obstante, este conjunto patrimonial no ha sido estudiado hasta la fecha mediante metodologías integrales ni a través del empleo de herramientas digitales avanzadas de documentación y análisis, lo que dificulta su conocimiento profundo, su protección efectiva y su integración en estrategias de desarrollo territorial sostenible.

Barraca de la tía PerolaBarraca de la Pieza RasaCorral de la tía Pola

Ante esta situación, y con el fin de dar respuesta a las carencias detectadas en el conocimiento, documentación y valorización de esta arquitectura vernácula, surge el proyecto DiARPA. Su objetivo general es inventariar, documentar, analizar, conservar y valorizar las construcciones rurales en piedra seca —fundamentalmente barracas y corrales— existentes en el área comprendida entre el paraje del Val de la Sabina y Sesga, así como los caminos históricos que articulaban su acceso y funcionamiento territorial.

El proyecto aborda este conjunto desde una perspectiva integral, prestando especial atención a su dimensión patrimonial, paisajística y social, en tanto que expresión material de la cultura rural tradicional y como recurso estratégico para la conservación activa del territorio y la promoción de modelos de desarrollo sostenible basados en el patrimonio.